Soy de la galaxia espiral NGC 4321, me escapé de mi hogar debido a mi carencia de conocimiento acerca de culturas externas a mi alrededor , la tierra me gustó y decidí quedarme, vine aquí en el 1400 a.C , unos amigos que seguían el mitraísmo me ayudaron a buscar a un tal profesor Horace Slughorn quien me dio una poción para seguir un ritmo de vida humana inmortal, gané dinero haciendo música en las calles inglesas, por un tiempo fui a América antes de que las escorias Españolas decidieran hacerla pública en 1492, me quedé y viví ahí unos años, pero me fui cuando las cosas empezaron a empeorar, viajé a Florencia, Italia, donde conocí a Galileo, mi tutor, un hombre de palabras infinitas con puntos finales. Cuando murió no pude quedarme mucho mas, pensé en volver a donde pertenecía pero ya era muy tarde, estaba atrapada en esta hipócrita humanidad y sociedad terrestre, tomé este punto de vista, luego de observar cómo se destruían entre ellos, los pocos amigos que hice murieron en lo que llaman “La Gran Guerra” por lo que recuerdo empezó en 1914 y jamás terminó, según internet si lo hizo, en 1918, pero los pocos que sobrevivieron fueron engañados con ayuda celestial acerca de esta catástrofe, la última explosión acabo con todo, incluyendo memorias, los dioses de todas las religiones hicieron un gran trabajo reprogramando eventos, inventado historia y haciendo que los que no padecieron en esta guerra creyeran que todo había acabado, pero se les escapo tomar en cuenta lo que había iniciado todo, los demonios habían huido luego de escribir las palabras poder y autodestrucción en algunos terrícolas, específicamente con tinta indeleble en la mente de un tal Adolf, se habla mucho de él en esos libros que escriben los genios con el don de juntar palabras creando oraciones extensas , gracias a él nos aseguramos que la guerra seguía, en 1939 ya no estaba dispuesta a seguir viviendo sin tener la posibilidad de morir, pude ver el infierno galáctico a plena luz en los ojos de ese hombre, una vez más los dioses intervinieron como siempre tarde en 1945 aun no estoy segura si ese será el fin de “La Gran Guerra” cualquier cosa puede suceder entre el mañana y el ayer que están por venir, la aniquilación mutua sigue, solo que de manera más discreta, en cuanto a mí, no quiero saber que pasará. Hoy en día vagueo por el mundo esperando nuevas aventuras y conocer nuevas personas, en estos momentos el dinero no se me está dando, he debido aceptar el papel de Padmé Amidala cuando George. L me llamó. Lo sé, Trabajar vendiendo escritorios con padres de soñadores tiene sus ventajas. Si solo pudiera volver a mi estrella en NGC 4321, tan solo poseo esta computadora vieja que encontré en un basurero para distraerme del caos en el que me metí por un capricho adolescente, al no tener edad solo me queda contar mi historia en redes sociales. Los humanos me sorprenden cada vez más, como gastan su tiempo en estas páginas teniendo una fecha de caducación. Mi nombre es Maia, escribo, hago música, escucho rock y sufro mitomanía por lo cual no estoy segura de lo anterior.